
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
¡México presente!
El Spring Training ya se respira en el aire y con él vuelve esa ilusión que cada febrero nos sacude el corazón beisbolero, porque cuando suenan los primeros batazos en Arizona y Florida, también suena el orgullo mexicano; este 2026 tres brazos aztecas ya tienen fecha marcada en el calendario para subirse a la lomita y empezar a escribir su propia historia rumbo a la temporada grande:
Valente Bellozo será el primero en tomar la bola el sábado 21 de febrero (hoy) frente a los Arizona Diamondbacks, buscando imponer condiciones con los Colorado Rockies; un par de días después, el lunes 23, será turno de Alan Rangel, quien se medirá ante los Washington Nationals defendiendo los colores de los Philadelphia Phillies; y para cerrar la tercia tricolor, el martes 24 subirá al montículo Taijuan Walker ante los Miami Marlins, también enfundado en la franela de Philadelphia, en una pretemporada que no sólo sirve para afinar mecánica y velocidad, sino para levantar la mano y decir que México sigue exportando talento al mejor beisbol del planeta, porque cada pitcheo será una carta de presentación y cada out una declaración de que el sueño grande se trabaja desde febrero y este año aún más por el compromiso de Clásico de Mundial.
Veracruzanos rumbo al Salón de la Fama
Hay nombres que no solo se escriben en un roster, sino en la memoria de un estado entero, y hoy Veracruz late fuerte porque Sixto Baez, Heber Gomez, Luis Mauricio Suarez, Ricardo Rincon y Francisco Cordova aparecen como precandidatos en el proceso de Nominación 2026 del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, y no es poca cosa; cada uno, desde su trinchera, dejó sudor, carácter y tardes memorables que todavía se cuentan en las gradas y en las sobremesas familiares; son veracruzanos que llevaron su talento más allá de cualquier frontera, que defendieron la pelota con orgullo jarocho y que hoy representan la esperanza de ver sus trayectorias inmortalizadas donde habitan las leyendas; más que estadísticas, son historias de constancia, de viajes interminables en camión, de uniformes empapados y de sueños que comenzaron en un diamante de tierra caliente; que su nombre esté en esa lista ya es motivo de celebración, porque Veracruz también sabe fabricar historias inborrables.
¡Felicidades Pau!
Hoy el aplauso no viene desde un estadio de beisbol, sino desde la duela, porque mi sobrina de oro Paulina López Cervantes cierra un capítulo enorme al concluir sus estudios en la Northern New Mexico College, siendo pieza fundamental del equipo de baloncesto de las Águilas; no solo defendió los colores con entrega, también se ganó el respeto y la admiración de su coach y de cada compañera con liderazgo silencioso y carácter firme; es una veracruzana que escribió su propia historia lejos de casa, en un país que no era el suyo, enfrentado temperaturas bajo cero, distancia y retos que templaron su espíritu; cada entrenamiento, cada juego y cada madrugada de estudio fueron parte de un sueño que hoy se cumple; nada fue casualidad, todo fue disciplina, esfuerzo y fe; y detrás de cada logro estuvo el abrazo incondicional de su familia, que nunca dejó de creer; Paulina demuestra que cuando el corazón es grande, no hay frontera que lo detenga; hoy celebramos tu título, pero sobre todo celebramos la mujer fuerte y valiente en la que te has convertido.
Te quiero mucho princesa, pero te admiro aún más.
Y recuerda: #4 “Nunca dejes de saltar”.