
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
Las gloriosas nos representan
Las Gloriosas del Águila de Veracruz femenil cerraron su participación en la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Softbol con la frente en alto, dejando claro que el corazón también juega y que este equipo sí representa a su gente.
La noche terminó con triunfo de las regias de Sultanes de Monterrey Femenil por pizarra de 6-3 para avanzar a la Serie de la Reina, pero el marcador no alcanza a contar toda la historia.
Monterrey tomó ventaja temprano con un rally de cuatro carreras en la segunda entrada, encabezado por un jonrón de Suka Van Gurp y producciones oportunas que movieron la pizarra.
Pero las Gloriosas nunca dejaron de pelear.
En la quinta entrada respondieron con carácter cuando Brenda Beers encendió la esperanza con un hit productor y después Susan Brookshire empujó dos más para poner el juego 4-3 y recordarnos que este equipo sabe luchar hasta el último out.

Al final, Monterrey amplió la ventaja en el séptimo episodio y selló su pase, pese al enorme esfuerzo de la abridora Lisa Hop, quien firmó una temporada extraordinaria en la loma.
Y aunque el resultado dolió, lo que queda es orgullo.
Orgullo por la garra de Érika Piancastelli, la entrega de Stormy Kotzelnick, el liderazgo de Linna Rebolledo, el carácter de Diana Vizcarra, la pasión de Majo Valenzuela y el empuje constante de Beers y Brookshire.
Este grupo dejó claro que el Águila tiene identidad, que estas jugadoras dieron todo en cada inning y que nunca se rindieron.
Las Gloriosas se despiden, sí, pero también dejan una temporada que se recordará con respeto y emoción, porque cuando un equipo pelea así, incluso en la derrota, el aplauso también se vuelve victoria.
USA apaga a República Dominicana
El Clásico Mundial de Béisbol volvió a regalarnos una de esas noches que nos recuerdan por qué amamos este juego.
En un duelo cargado de estrellas, el Selección de béisbol de Estados Unidos venció 2-1 a la Selección de béisbol de la República Dominicana en el loanDepot Park y avanzó a su tercera final consecutiva.
Los dominicanos pegaron primero cuando Junior Caminero sacudió su tercer jonrón del torneo para poner el 1-0 y encender a la multitud, demostrando el poder de una alineación que llegó al torneo como una de las más temidas.
Pero cuando enfrente hay talento de sobra, el juego puede cambiar en un instante.
Así fue en el cuarto inning cuando Gunnar Henderson empató el partido con un cuadrangular de 400 pies y poco después apareció la juventud con un swing que cambió la historia:
El prospecto Roman Anthony conectó un jonrón solitario al jardín central que puso arriba a Estados Unidos 2-1.
Desde el montículo, Paul Skenes mostró nervios de acero al salir de un peligroso inning con casa llena, mientras la defensa también jugó su papel con momentos brillantes, incluido un gran tiro de Aaron Judge para poner fuera a Fernando Tatis Jr. en tercera.
Con el bullpen cerrando la puerta y cada lanzamiento cargado de tensión, Estados Unidos resistió hasta el último out para sellar el triunfo.
Fue un juego digno de semifinales, de esos que se sienten en el pecho de los aficionados, donde el pitcheo, la defensa y un par de swings oportunos bastaron para decidir una batalla entre gigantes del béisbol mundial.