
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
Hasta siempre “Chico”
Hoy el diamante nacional está de luto y se siente en el aire ese silencio que pesa más que cualquier pizarra, porque despedimos a Matías Carrillo Jr., un pelotero que representó disciplina, pasión y un respeto absoluto por el juego.
Nacido en Guaymas, Sonora, creció entre bates y guantes, heredando no solo el apellido sino el amor profundo por la pelota de su padre, Matías Carrillo, “El Coyote”, miembro del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, y aun así supo labrar su propio camino desde el montículo:
A los 19 años firmó con los New York Mets y entre 2006 y 2009 persiguió el sueño en sucursales de ligas menores en Estados Unidos, demostrando que el talento iba acompañado de carácter; quizá no debutó en Grandes Ligas, pero eso nunca definió su carrera, porque en México construyó una trayectoria de más de una década en la Liga Mexicana de Beisbol y la Liga Mexicana del Pacífico, dejando huella en cada dugout.
Debutó en la LMB con los Algodoneros de Unión Laguna y defendió también a Pericos de Puebla, Tigres de Quintana Roo, Leones de Yucatán, Toros de Tijuana y Rieleros de Aguascalientes; en invierno vistió las franelas de Tomateros de Culiacán, Cañeros de Los Mochis, Águilas de Mexicali, Yaquis de Obregón y Venados de Mazatlán, cerrando su etapa invernal en 2018.
Inolvidable aquel juego en el que enfrentó a su propio padre en partido oficial, postal viva de una dinastía beisbolera que entendió que el amor por el juego se hereda pero el carácter se construye; su fallecimiento, confirmado por los PlayballMx y acompañado por múltiples mensajes de solidaridad -y que de manera extraoficial se ha relacionado con una enfermedad crónica-, ha sacudido al gremio entero, recordándonos que más allá de estadísticas quedan la entrega y la calidad humana.
Hoy nos despedimos de “Chico” con el corazón en la mano, agradeciendo cada lanzamiento y cada ejemplo, y elevamos una oración por su descanso; a mis amigos Matías y Flavia les mando mi abrazo más sincero, y por supuesto a “Tetor”, Héctor Carrillo, todo mi cariño y apoyo en estos momentos tan difíciles, que encuentren consuelo en la unión familiar y en el respeto que el beisbol mexicano siempre le tendrá, porque mientras haya una pelota rodando en el diamante, el recuerdo de Matías Carrillo Jr. seguirá vivo.
Hasta siempre mijo, Descansa en Paz.