
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER.
Dolorosa eliminación.
El Clásico Mundial 2026 terminó de manera dolorosa para la Selección Mexicana de Beisbol, que se despidió del torneo tras caer 9-1 ante Selección de Italia en Houston, en una noche donde simplemente nada salió para el conjunto tricolor.
Ante más de 39 mil aficionados en el Daikin Park, la novena europea jugó inspirada y mostró su mejor versión del torneo.
El gran protagonista fue Vinnie Pasquantino, quien tuvo una jornada histórica al conectar tres cuadrangulares solitarios, convirtiéndose en el primer bateador en lograrlo dentro del Clásico Mundial de Béisbol.
Italia tomó el control desde temprano con jonrones de Pasquantino y de Jon Berti y poco a poco fue ampliando la ventaja con un ataque oportuno que encontró a un México que nunca logró acomodarse en el juego.

El pitcheo europeo también fue clave, encabezado por Aaron Nola, quien trabajó cinco entradas en blanco para marcar el rumbo del encuentro.
México solo pudo responder en la séptima entrada con una carrera impulsada tras rola de Alek Thomas que permitió anotar a Joey Meneses, pero para entonces la historia ya estaba muy cuesta arriba.
Lo cierto es que el equipo mexicano se topó con una Italia motivada, encendida y jugando su mejor béisbol, mientras que del lado tricolor simplemente no salieron las cosas.
Y en este deporte, cuando se pierde, todo lo malo salta a la vista.
Este resultado deja a Italia invicta con marca de 4-0 en el Grupo B, avanzando junto a Selección de Estados Unidos a los cuartos de final, mientras que México se despide con récord de 2-2.
Pero tampoco hay que perder la perspectiva: lo visto esta noche no refleja el verdadero nivel del béisbol mexicano, que en los últimos años ha demostrado que puede competirle a cualquiera.
El béisbol es así, un juego donde un mal día puede borrar cualquier pronóstico, y esta vez le tocó a México vivir esa cara amarga del diamante.
Hoover hace historia
En el softbol también se escribió historia, pero esta vez con tinta brillante.
La lanzadora estadounidense Carley Hoover logró el primer juego sin hit ni carrera en la historia de los playoffs de la Liga Mexicana de Softbol, guiando al Diablos Rojos Femenil a una victoria de 2-0 sobre Olmecas de Tabasco Femenil en el segundo duelo de la serie de semifinales disputado en Estadio Centenario 27 de Febrero.
Hoover estuvo dominante durante las siete entradas, retirando a 21 de las 22 bateadoras que enfrentó, permitiendo únicamente una base por bolas y recetando siete ponches en una actuación que rozó la perfección.
En total realizó 85 lanzamientos, de los cuales 54 fueron strikes, mostrando control y sangre fría en momentos clave del partido.
Su hazaña se suma a la corta pero ya memorable lista de juegos sin hit ni carrera en la liga, donde también aparecen Yanina Treviño quien logró y Megan Faraimo, autora incluso de un juego perfecto.
Pero el de Hoover tiene un valor especial, porque ocurrió en playoffs, cuando la presión es mayor y cada lanzamiento pesa el doble.
Fue una noche histórica para el softbol mexicano y para una pitcher que escribió su nombre con letras grandes en la memoria de la liga.
Porque en el diamante, a veces se sufre… y otras veces simplemente se hace historia.