Pumas terminó con una racha de casi 12 años sin ganar a los Tigres en el Universitario, ayer exorcizó a los demonios del pasado y se impuso 1-0 para colocarse en el cuarto puesto de la clasificación.
Además del gol, el cuadro representativo de la UNAM debe agradecerle al experimentado Keylor Navas por convertirse en una muralla, que frenó todo lo que le llegó de parte de la ofensiva regia, amén de que esta noche, la portería estuvo embrujada, pues el balón se negó a entrar.
Los últimos minutos del partido fueron de mucha exigencia para el equipo del Pedregal porque los de casa lanzaron una ofensiva feroz para salvar el orgullo, se habían acostumbrado a tener de hijos a los capitalinos.
Para este duelo se vieron otros Pumas, más ordenados, con varios cambios respecto a lo que presentaron en la primera jornada; Robert Morales se colocó como centro delantero, acompañado de Jorge Ruvalcaba, Pedro Vite y Adalberto Carrasquilla.
En la zaga reapareció Pablo Bennevendo al lado de Jesús Rivas, mientras que Ángel Azuaje tomó el sitio del lesionado Rubén Duarte.
En este partido el técnico Efraín Juárez fue cuidadoso para armar un conjunto más defensivo para encarar un cuadro que variantes y recambios de primer nivel.
Robert Morales abrió el marcador al minuto 22’, luego de una asistencia de Jorge Ruvalcaba que le dejó el balón a modo, en una jugada bien trabajada.
Ruvalcaba festejó con esta asistencia sus primeros 100 partidos defendiendo la camiseta de los universitarios.
Antes de irse al descanso de medio tiempo, el experimentado portero Keylor Navas rechazó dos aproximaciones del cuadro de casa.
Y para el complemento, el costarricense apareció al 58’ y paró en seco a Juan Brunetta.
Tigres metió a Pumas en su zona, en la que defendió la ventaja con todos los hombres que tenía en el terreno de juego, materialmente puso el camión atrás, con orden y renunció a proponer.
Los ingresos de Diego Lainez y Andre-pierre Gignac le dieron mayor peligrosidad al cuadro local, que forzó a Navas a sacar sus mejores lances en la recta final del encuentro.
Tigres falló las impensables, a 10 minutos del final, Ángel Correa echó a un lado un balón que solo tenía que empujar, mientras Keylor Navas suspiró al ver como el esférico se negó a entrar.
El cuadro de la UNAM se quedó con 10 hombres tras la expulsión de Álvaro Ángulo en la compensación, al 90+6.
La última vez que el cuadro representativo de la UNAM venció a Tigres como visitante fue el 25 de enero del 2014.
La victoria de los dirigidos por Efraín Juárez apareció en buen momento para frenar el enojo de la afición auriazul.
Pumas llegó a 4 puntos y Tigres se quedó con 3, perdiendo la posibilidad de pelear con Chivas y Toluca por el liderato.