HONOR A QUIEN LO MERECE…
*Motivación de atletas para el 2026
*Ellos lloran, ellos gritan, ellos pagan
Por: Miguel Scagno/Notiver
Detrás de cada marca batida, de cada podio y de cada uniforme impecable, existe una fuerza silenciosa que hace posible lo imposible: los padres de familia.
Al cierre de este 2025 y con la mirada puesta en el nuevo ciclo olímpico, es imperativo reconocer que ellos son los pilares fundamentales sobre los cuales se construye el deporte en Veracruz y en México.

Si bien los atletas son los protagonistas en la pista o la alberca, son los padres quienes libran las batallas logísticas y económicas más complejas.
Son ellos quienes: Financian el sueño cubriendo de su propio bolsillo inscripciones, equipamiento, viajes, hospedajes y una nutrición adecuada, así como sacrificar horas de descanso para cumplir con traslados a entrenamientos de madrugada y competencias de fin de semana y son los primeros en creer cuando el atleta duda, quienes ríen en la victoria y quienes ofrecen el hombro y la palabra de aliento en la derrota.
“Los padres no solo pagan un viaje o una comida; ellos invierten vida y esfuerzo para que sus hijos representen con dignidad a su club, a su municipio, a Veracruz y, en los casos de éxito internacional, a México”, se destaca como reconocimiento a su labor.
Con el arranque de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, inicia formalmente el camino hacia Los Ángeles 2028.
En esta ruta, el papel de los padres será más vital que nunca.
Son ellos los que gritan desde la grada, los que contienen el aliento en cada competencia y los que lloran de orgullo al ver a sus hijos alcanzar la cúspide deportiva.
El deporte veracruzano no se entendería sin esa figura que, desde el anonimato de la tribuna, mueve cielo, mar y tierra para que el talento de sus hijos no se detenga por falta de recursos o de apoyo institucional.
Este reconocimiento también busca sensibilizar a las autoridades y organismos deportivos.
Detrás de cada atleta hay una familia haciendo un esfuerzo extraordinario; por ello, una mejor planificación y apoyos directos son necesarios para aliviar la carga de estos “patrocinadores oficiales” que son mamá y papá.
Que este 2026 sea un año donde el sacrificio de los padres se vea recompensado con éxitos, pero sobre todo, con el respeto y el respaldo que su labor merece.