TRISTE REALIDAD
*Nadie quiere ser comisionado a juegos nacionales porque tienen que poner de su bolsa
Una verdadera pesadilla se han convertido las competencias para varios de los empleados del Instituto Veracruzano del Deporte (IVD), sobre todo aquellos que los mandan comisionados a la Olimpiada CONADE 2026, ya que siguen viajando con sus propios recursos, sin viáticos, teniendo que cubrir de su dinero con transporte, hospedaje y alimentación, con la promesa de que “regresando” se les reembolsará pero pasan semanas o meses para que esto suceda.

Ante estas condiciones ya nadie quiere ser comisionado a dichos eventos pero tienen que acatar órdenes ya que existe nulo apoyo por parte del Subdirector de Desarrollo del deporte Eugenio Chimal Domínguez quien no se presenta a ningún evento y además no siempre se presenta a trabajar, al igual que el director, el Triatleta Crisanto Grajales, que a pesar de tener su oficina acá en Boca del río se le ve tranquilamente entrenando en Xalapa varios días de la semana.
Por cierto y como mera coincidencia, para el Nacional de Triatlon, celebrado hace unos días en Boca del Río, hubo mas de 950 participantes y a cada uno le cobraron una cuota de 1000 pesos y ese dinero se lo dieron al Presidente de la Asociación de Triatlón, Marco Sánchez y resulta que el día del evento ni hidratación digna hubo en el evento, era agua con polvo que no ayudaba en nada por lo que la cuota que cobraron quien sabe que pasó con ella.
También está el caso que recientemente varias delegaciones de distintantas disciplinas de Veracruz no contaron con uniformes por parte del IVD para asisitir a las competencias.

Sin duda se necesita una buena sacudida al interior de la Subdirección de Desarrollo del Deporte ya que también hay inconformidad por el poder que han tomado algunas personas de las oficinas donde TODOS se sientes jefes… ni hablar
Pasan y pasan los días y el IVD no deja de dar de que hablar y de manera muy negativa al interior y exterior.
Es necesario que se haga algo y rápido, porque la ahora mal llamada casa del deporte se cae a pedazos.
